Cumbre de Mercociudades incluirá seminario hacia una agenda territorial de paz
Canelones será sede del seminario regional de la iniciativa Agenda Urbana y Territorial para la Paz y la No Violencia, que se llevará a cabo en diciembre de 2026 en el marco de la XXXI Cumbre de Mercociudades.
Canelones será sede del seminario regional de la iniciativa Agenda Urbana y Territorial para la Paz y la No Violencia, que se llevará a cabo en diciembre de 2026 en el marco de la XXXI Cumbre de Mercociudades.
En un contexto latinoamericano desafiado por violencias territoriales y crisis complejas, la Agenda Urbana y Territorial para la Paz y la No Violencia plantea una mirada renovada: concebir la paz no como la mera ausencia de violencia, sino como una capacidad estratégica de los territorios sustentada en el desarrollo humano sostenible, en el entendido de que los gobiernos locales y regionales son actores estratégicos para la construcción de la paz en los territorios.
El encuentro es impulsado por PHARE-Territorios Globales en colaboración con la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad y la Red de Mercociudades. Este proyecto inicia su segunda fase de escalamiento regional tras su experiencia piloto en Buenaventura y Cali (Colombia) y esta nueva etapa busca consolidar un ecosistema regional de aprendizaje que conecte y ponga en diálogo las trayectorias de gobiernos locales y regionales de América Latina y el Caribe.
Se propone entender los cuidados como un eje de paz y cohesión social. En este sentido, el seminario centrará su debate en posicionar a las políticas urbanas de cuidado, convivencia y prevención de las violencias desde una perspectiva territorial atendiendo a que los sistemas de cuidado representan una infraestructura esencial para sostener la vida cotidiana, redistribuir responsabilidades y fortalecer la cohesión social.
Colocar los cuidados en el centro de la agenda pública permite articular de manera directa ejes prioritarios del período como la equidad de género, la gestión de la movilidad humana —sosteniendo tanto a las poblaciones en movimiento como a las comunidades de acogida—, el desarrollo sostenible y la acción climática, incrementando la resiliencia comunitaria frente a las crisis globales.